Si hacer televisión orientada a temas culturales es difícil, imagine lo que puede ser producir un programa televisión en el marco de la promoción y difusión únicamente de la literatura y sus creadores y creadoras.
La televisión comercial no comprende, no acepta o no asimila que es posible producir un buen contenido y lograr que sea entretenido lo interesante, particularmente en torno al mundo de los libros y la creación literaria.
No es mucha la gente que opta por una salida de este tipo al momento de determinar a qué dedica su tiempo, sus recursos materiales y sus talentos de cara a un contrato en blanco para entrar a la pantalla chica.
Los programas dedicados a estos temas demandan una cierta entrega ministerial, voluntaria, sacrificada y a veces asfixiante en más de un sentido.
Este es uno de ellos: Luis Martín Gómez es estos momentos uno de los pocos héroes que hace televisión literaria, con constancia, calidad e imprimiendo a los contenidos un sello de frescura y novedad.
Yola Yelou se ha mantenido en el aire desde CDN, Canal 37, desde las 9 de la mañana de los sábados. Ese espacio está ampliando su base de televidentes inteligentes que han optado por mucho más que la cháchara, la vocinglería , la promoción política o el chisme llano. Hoy sábado tuvo a Rita de Maeseneer es, quizás, la belga que mejor conoce nuestra literatura, una ensayista la que estudia desde hace casi dos décadas.
Ella ha escrito un ensayo que se considera uno de los estudios más determinantes en torno a nuestras letras.
Conversando con ella sobre este tema, dijo a Luis Martín que la literatura dominicana parece atrapada en lo anecdótico y que tiene una enorme potencialidad que deberá trascender el localismo.







