Sí, sí, sí… se que esto no viene de gran sorpresa para la algunos de ustedes, pero es una realidad que merece recordatorio para gran parte de nosotros. ¿Alguien puede decirme dónde se han ido todos los bancos de madera con espaldares de mimbre? ¿Dónde han metido las mecedoras? ¿Qué se han hecho los tragaluces? Por si acaso no lo sabían, nuestros abuelos tenían muebles de mimbre porque eran más frescos, no se pasaban la tarde sentados (abrigados) en sofás de gruesos espaldares y asientos de colcha espuma entelada y arropados con más cojines decorativos. Los tragaluces han desaparecido porque los techos de nuestras viviendas son más bajitos y los edificios están rozando unos con otros y no circula el aire dentro de nuestras viviendas, no tiene sentido ponerlos. ¿Y las mecedoras? Hemos olvidado nuestras raíces taínas, y sus hamacas, por eso ya no las tenemos (ésta última es hipótesis mía).