11 Noviembre 2009, 11:35 AM
¿A quién le interesa?
Desechos del mobiliario de un restaurant parecen dar la bienvenida a la entrada a la abandonada sede del Fuerte San Gil. El deterioro del viejo monumento no parece preocupar mucho a las autoridades ni a los arrendatarios, aunque planean instalar allí un negocio similar al que cerraron hace un tiempo, pero más grande. Foto Jorge Gonzalez







